- ¡Hola pequeñaja!
- ¡¡¡Hola keith!!! - Le da un fuerte beso en la mejilla y se dirige hacia mi. - ¿Quién es ella? ¡No me digas que es johana!¿Como es posible?
- Yo no soy Johanna.
- Claro que lo eres, ¿no te acuerdas de mí?
- Jenny, ella no es Johanna, es Lauren, una amiga mía.
- Esta vez no voy a picar Keith, siempre me andas gastando bromas.
Refunfuñada se fue a junto su madre que estaba a pocos metros de nosotros. Cuando vio a su hija así, preguntó que pasaba. La niña me mira y abre los ojos como platos. Viene hacia aquí, ¿pero qué pasaba? ¿Por que le molestó tanto que fuera esa tal Johanna?
- Lo siento pero yo no soy Johanna.
- No vengo por eso, ya sé que no eres ella. Vengo por otra cosa, tu anillo.
- ¿Por el anillo? - Salta keith - ¿Solo te fijas en el anillo? Es un simple anillo.
- Keith, no es un simple anillo. ¿De qué color era antes el anillo?
- Blanco, ¿por qué?
- Oh no blanco y ahora está negro, no es posible, pobrecita, ¿por qué le habrán hecho eso?
- Lauren nos vamos, creo que mi tía te está asustando un poco. - Me agarra del brazo y me aleja de ella.
- Keith,espera, es importante. - Dijo gritando, pero él la ignoró y me siguió llevando lejos.
- Lo siento por mi tía, no sabía que pasaría esto.
- Tranquilo, no importa.
- De acuerdo.
Me acuesto en la cama y me pongo a pensar, ¿cómo sabía la tía de Keith que mi anillo era blanco? Es muy raro pero aún así me consigo quedar dormida.
~
Al día siguiente me levanto y bajo a tomar el desayuno pero allí se encuentra ella, la tía de Keith. No parece tan loca como ayer pero aún así me pregunto si podrá responder a mis preguntas y que querrá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario