- ¿Que viste? - Me pregunta la tia. ¿Pero cómo sabe que he visto algo? A lo mejor lee la mente. Me río para mis adentros.
- ¿Cómo sabes que vi algo? ¿Acaso lee la mente? - Pregunto solo por si acaso aunque como Keth se ríe disimuladamente.
- Por favor responde, es necesario saberlo.
- Está bien. Me vi a mí luchando con un chico.
- ¿Cómo era el chico?
- Era... un momento vengo ahora. - Me voy corriendo dejándolos extrañados. Llego a mi habitacion, ¿dónde estaba el dibujo? Revuelvo todo pero nada, quito unos libros y ayhi está, ¡al fin! Bajo corriendo lo más rapido que puedo y llego, cansada pero llego. Les enseño el dibujo.
- Es este. Cuando acabé el desayuno mi mano fue sola a dibujarlo.
- Cuando te vino el mareo antes de bajar las escaleras, ¿también le viste a el? - Me pregunta con un tono un poco molesto, pero tengo que decirle la verdad.
- Sí.
- ¿En qué posición os encontrabais en la visión? - La tía me ha encarcelado, ya no hay salida, tengo que decirselo. - Cogidos de la mano y yo apoyada en su hombro. - Keith abre mucho los ojos.
- Lo que me temía, seguramente era tu novio.
- ¿Pero cómo lo sabes? - Esta mujer me sorprende por momentos.
- Cuando te dan un anillo, siempre vas a ver a la persona más importante para ti de tu pasado.
- A lo mejor era mi hermano.
- ¿Acaso se te parece en algo?
- La verdad es que no.
- Si me disculpais voy a dar un paseo por el bosque, necesito tomar el aire.
- Keith... - Se está alejando demasiado así que corro tras el - ¡Espera! - Llegamos al bosque y nos estamos adentrando. - Keith por favor, ¡para! - No me hace caso. No me queda más remedio, lo agarro de la camisa. Se para y se gira. Su cara solo muestra dolor.
- Ya he tomado una decision, te tengo que olvidar.
- No, ¿por qué? Yo nisiquiera conozco a ese chico.
- Porque perdiste la memoria pero cuando la recuperes vas a volver a quererle