OLVIDO
Lauren, perdida en un bosque se encuentra con un pueblo. ¿Qué tiene ese pueblo? ¿Por qué cada vez se acuerda menos de su pasado? ¿Qué es lo que le pasa cuando esta cerca de él, de ese chico? Pero el otro chico, ¿que secreto guarda? Todo lo que sabía de sí misma es una mentira, ¿c+ómo averiguará la verdad? ¿Tendrá la fuerza necesaria para soportar lo que conlleva? A veces es mejor vivir en la ignorancia o a lo mejor no.
domingo, 1 de enero de 2017
CAPÍTULO 11
lunes, 26 de diciembre de 2016
CAPITULO 10
domingo, 10 de noviembre de 2013
CAPITULO 9
- Pero si estoy casada, ¿dónde está el anillo de compromiso?
- Yo creo que tu anillo de compromiso es el anillo del olvido.
- Tienes razón Keith, pero lo más importante del sueño no es el anillo sino la sangre.
- ¿Cómo puede ser lo más importante?
- Creo que ya se por dónde está yendo tu tía, a lo mejor la razón de la sangre es lo que dio lugar a que me dieran el anillo.
- ¿Y si la sangre es del soldado?
- Keith, habrá que esperar al siguiente sueño para saberlo.
- Voy al hostal de nuevo, esto de que estoy casada es nuevo y tengo que centrarme. Intentaré descubrir algo más.
- Te acompaño.
Llegamos arriba, me giro y le abrazo, él me responde apretándome ligeramente con esa decisión y firmeza que tiene.
- Tranquila, conseguirás superar esto, sé que lo harás. - Me besa, no se cuanto tiempo estuvimos besandonos y abrazandonos, aunque eso es lo que necesitaba, Keith, mucho Keith.
—Es mejor que vuelva, mi tía estará preocupada. - Asiento, me da un buenas noches, me besa en la frente y se va.
No quiero dormir, no quiero volver a soñar y que me amargue lo que queda de día, aunque la verdad es que siento curiosidad pero da igual. Intento mantenerme despierta toda la noche pero es muy difícil, es como si el sueño te absorviera, como unos brazos negros que te atrapan y no te dejan salir. Estoy revelándome de este sueño, es horrible, pero cuando el momento se acaba llega la paz, en este caso, dormir.
Veo al soldado salir de la casa con la espada manchada de sangre, luego negro, no aparece nada mas.
Me despierto confundida, más confundida que del antiguo sueño aunque este fuera más corto. Ahora sé con certeza que alguien de la choza murió, mi «marido» o yo, pero si la muerta soy yo, ¿ahora mismo quién o qué soy?
viernes, 1 de noviembre de 2013
CAPÍTULO 8
- Que tu supuesto marido te ha quitado la memoria y alguien resultó herido, eso está más que claro. - ¿¿¿¡¡¡¡QUE!!!???¿Como es posible que tu marido te quite la memoria?¿Por qué haría algo así? Y la sangre, ¿de quién sería?
jueves, 24 de octubre de 2013
CAPITULO 7
- ¿Que viste? - Me pregunta la tia. ¿Pero cómo sabe que he visto algo? A lo mejor lee la mente. Me río para mis adentros.
- ¿Cómo sabes que vi algo? ¿Acaso lee la mente? - Pregunto solo por si acaso aunque como Keth se ríe disimuladamente.
- Por favor responde, es necesario saberlo.
- Está bien. Me vi a mí luchando con un chico.
- ¿Cómo era el chico?
- Era... un momento vengo ahora. - Me voy corriendo dejándolos extrañados. Llego a mi habitacion, ¿dónde estaba el dibujo? Revuelvo todo pero nada, quito unos libros y ayhi está, ¡al fin! Bajo corriendo lo más rapido que puedo y llego, cansada pero llego. Les enseño el dibujo.
- Es este. Cuando acabé el desayuno mi mano fue sola a dibujarlo.
- Cuando te vino el mareo antes de bajar las escaleras, ¿también le viste a el? - Me pregunta con un tono un poco molesto, pero tengo que decirle la verdad.
- Sí.
- ¿En qué posición os encontrabais en la visión? - La tía me ha encarcelado, ya no hay salida, tengo que decirselo. - Cogidos de la mano y yo apoyada en su hombro. - Keith abre mucho los ojos.
- Lo que me temía, seguramente era tu novio.
- ¿Pero cómo lo sabes? - Esta mujer me sorprende por momentos.
- Cuando te dan un anillo, siempre vas a ver a la persona más importante para ti de tu pasado.
- A lo mejor era mi hermano.
- ¿Acaso se te parece en algo?
- La verdad es que no.
- Si me disculpais voy a dar un paseo por el bosque, necesito tomar el aire.
- Keith... - Se está alejando demasiado así que corro tras el - ¡Espera! - Llegamos al bosque y nos estamos adentrando. - Keith por favor, ¡para! - No me hace caso. No me queda más remedio, lo agarro de la camisa. Se para y se gira. Su cara solo muestra dolor.
- Ya he tomado una decision, te tengo que olvidar.
- No, ¿por qué? Yo nisiquiera conozco a ese chico.
- Porque perdiste la memoria pero cuando la recuperes vas a volver a quererle
martes, 22 de octubre de 2013
CAPITULO 6
El beso es, no puedo explicarlo, lo más maravilloso del mundo. Estaría todo el día así pero él se aparta y me sonríe, yo le sonrio, ¿por qué se apartaría?
- Tenemos que bajar, mi tía me dijo que no estuviera mucho tiempo aquí, que tenía que llevarte a junto suya.
- Ah vale, vamos. - Que alivio, pensaba que no le había gustado el beso.
Me coge de la mano y salimos de la habitación cuando de repente siento un mareo. Entre todo el dolor puedo ver una imagen, dos personas están en la misma postura en la que estamos ahora keith y yo, una de las personas soy yo mientras que la otra, ¡es la de mi dibujo!
- ¿Estás bien? Lauren por favor responde.
- Sí, estoy bien.
- ¿Qué ha pasado?
- Sólo fue un mareo, no es nada. - No parece muy convencido pero lo deja pasar. Ahora sí nos ponemos en marcha.
Veo a la tía apoyada en la pared del jardín trasero, allí casi nadie va.
- Hola, por fin, ¿por qué habeis tardado tanto?
- Es que me dio un mareo. - Abre los ojos de par en par.
- Bueno - Dijo volviendo a su forma normal. - Keith, quiero que enseñes a pelear a Lauren. - ¿Pelear? ¿He oido bien? No entiendo nada.
- ¿Pero qué pasa con lo de la memoria? Además, ella ya sabe pelear.
- Por favor Keith no repliques.
- De acuerdo, empezamos. ¿Qué arma te gusta más?
- No se, después del arco quizás la espada.
- Bien.Vengo ahora.
Al cabo de un rato llega con una espada preciosa. Es azul turquesa con una empuñadura de oro, y grabado en el oro hay una gran rosa.
- Toma, es la única que encontré.
- No puedo usarla es demasiado bonita y no quiero romperla.
- Tranquila, romper una espada no es tan fácil, las pelis mienten mucho.
Cojo la espada y me pongo en la posición que me dice keith, ataco pero esto se me da muy mal, él no tarda en ponerme su espada en mi cuello y justo en ese momento, volvió a pasar, otro mareo pero esta vez pude verme luchando ágilmente con, otra vez el de mi dibujo, pero ¿quien es?
miércoles, 16 de octubre de 2013
CAPITULO 5
El desayuno siguió en silencio. ¿Cómo se atreve alguien a quitarme mis recuerdos? Y ahora la cuestión más importante, ¿quién era yo antes del accidente? ¿Podré saberlo alguna vez?
Me levanto de la silla y me voy a mi habitación.
- ¿A dónde vas?
- A mi habitación, necesito estar un tiempo sola.
- Pero...
- Déjala Keith. - Le corta agarrándolo del brazo. Doy media vuelta y me voy.
Entro en la habitación y me siento en el escritorio. Cojo un papel, un lápiz y me pongo a dibujar. No sé qué dibujo, tampoco sabía que dibujaba tan bien, es como si el lápiz se moviera solo. Cuando me fijo bien me quedo con la boca abierta, he dibujado a un chico, que ocupa todo el folio, un chico muy guapo con unos ojos rasgados y el pelo ondulado. Mi mano se va sola al color marrón y pinta el pelo, luego suelta el color y va hacia el verde y pinta sus ojos. Su mirada es como si me mirara con cariño y amor y una pequeña sonrisa se asoma entre sus labios. Asustada guardo el folio entre unos libros, ¿cómo es posible que dibujara a un chico tan decidida sin antes conocerlo? y si lo conociese, ¿quién es?
Llaman a la puerta y el sonido de los goles me quita de mis pensamientos.
- ¿Quién es?
- Soy yo, Keith.
- Pasa, tú ya no tienes ni que pedir permiso.
Entra por la puerta, coge una silla y se siente en frente mía.
- ¿A qué viene esa cara tan seria? Si supiera que te pondrías así no te lo decía, solo quería que lo supieras.
- Tú no tienes la culpa, es solo que no lo doy procesado. - Me abraza y me hundo en su pecho tranquilizándome con sus latidos.
- ¿Mejor?
- Sí, gracias. - Levanto la cabeza y ahí está él mirándome fijamente con una sonrisa tranquilizadora. Está tan cerca que no puedo evitarlo y mis labios se funden con los suyos en un beso.
